Thyssenkrupp: una fachada sin precedentes

Ya ha empezado el ensamblaje de una membrana especial de 17.000 m2 para la alta torre de 246 metros. Es el proyecto de esta clase más alto del...

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Ya ha empezado el ensamblaje de una membrana especial de 17.000 m2 para la alta torre de 246 metros. Es el proyecto de esta clase más alto del mundo, que bate récords en materiales, tamaña y ensamblaje. Una de las tecnologías más importantes que se pondrán a prueba será el ascensor sin cables, MULTI.

Para la instalación de esta membrana, se requiere de técnicos especializados para realizar el ensamblaje a una altura 246 metros. Una instalación de altura que conlleva que todo un equipo se enfrenta a retos singulares. Por medio de dos plataformas móviles, los especialistas miden el exterior y unen los espaciadores y tubos para montar la membrana. De forma separada, la fachada se ensamblará en tres partes y se instalará de arriba hacia abajo. Debido a la gradación gradual de la membrana, la torre parecerá casi opaca en la parte de abajo y se apreciará de forma casi transparente en la parte de arriba, donde la tela de malla es más gruesa.

La membrana, de 17.000 metros cuadrados, está hecha de vidrio PTFE (politetrafluoroetileno), un complejo tejido de fibra de vidrio recubierto con polímero que otorga larga duración, permite el auto-limpiado y aporta a la torre su aspecto distintivo. Además, también la protege de la intensa radiación solar y reduce el movimiento del edificio, combatiendo la fuerza del viento. La tela se produce en tiras de tres metros que más tarde se soldarán a secciones de membrana más grandes, siendo la primera vez que se aplica este material de esta manera.

Para el equipo de planificación se ha contado con 29 miembros de Taiyo Europa, responsable de la fabricación y montaje de la membrana. Según Hubert Reiter, director ejecutivo de Taiyo Europe: “La fase de planificación, así como el conjunto significan nuevos retos para nosotros, ya que los requisitos y especificaciones son totalmente únicos. Nosotros desde Taiyo Europa estamos muy orgullosos de participar en un proyecto tan especial como este”.

Está programado que las operaciones de prueba en la torre comiencen en diciembre de 2016 y que en mayo de 2017, se abra la torre a los visitantes. “Para thyssenkrupp Elevator, la torre de pruebas en Rottweil jugará un papel clave en la implementación de nuestra estrategia global de innovación, que es crucial para el éxito de la compañía”, dice Andreas Schierenbeck, CEO de Thyssenkrupp Elevator. “Junto con nuestra planta de ascensores en Neuhaussen, y como parte de la red mundial de I+D, la torre supone un importante centro de innovación para la tecnología de ascensores en Alemania. Aquí, se explorarán, desarrollarán y probarán soluciones innovadoras para la movilidad del futuro, con el fin de que las ciudades sean el mejor lugar para vivir”, comenta Schierenbeck.

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