La nanotecnología permite nuevos materiales de construcción

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Los medios de comunicación y las noticias están al alcance de todos. La pasada crisis económica y la amenaza constante del cambio climático han provocado un necesario despertar de conciencias en el sector de la ingeniería y la construcción.El respeto al medio ambiente ya es condición indispensable para construir y por ello las nuevas tecnologías que son capaces de alterar los materiales a nivel molecular han comenzado a desarrollar nuevas mejoras.La nanotecnología se abre paso en la innovación.

 

El cemento termocrómico

El Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC hace pasar el cemento normal por sus avanzados hornos para así revestirlo con un producto basado en cemento ecoeficientes termocrómicos que cambian de color con la temperatura.

En realidad se  trata de un revestimiento inteligente que cambia de color en función de la temperatura del exterior. Así ,cuando las temperaturas son inferiores el tono del cemento adquiere un color oscuro pero con una alta radiación solar el cemento responde mostrando un tono mucho más claro. El objetivo de estos cambios de color es controlar y  modificar en lo posible  la temperatura de la fachada ; el principal problema de los edificios y hogares con respecto al consumo y ahorro de energía en calefacción.Cuando la fachada se torne en tonos más claros la radiación solar se refleja y los materiales no la absorben,por lo tanto mantiene el edificio más fresco.Cuando la fachada adquiera un tono oscuro significará que el edificio necesita absorber más calor.

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El hormigón autoreparable

Imagen de microscopía electrónica de barrido en la que se observan las microcápsulas de sílice con el epoxy dentro. Se utilizan para desarrollar microhormigones autorreparables. Crédito: IETcc-CSIC.

La doctora en ciencias químicas del IETcc Ana Guerrero trabaja para lograr que el hormigón sea capaz de repararse a sí mismo. Guerrero explica: “Los trabajos con autorreparables se hacían desde el exterior, nuestro objetivo es lograrlo desde dentro”.

 

El proyecto de investigación y puesta en práctica del hormigón autoreparable consiste en introducir dentro del mismo unas pequeñas cápsulas rellenas de resina epoxi,un polímero termoestable que se endurece cuando se mezcla con un agente catalizador o «endurecedor»,en este caso con los ingredientes del hormigón.Las características de la resina epoxi son inmejorables mecánicamente hablando.Las cápsulas de resina “estallan” liberando así la resina cuando el hormigón comienza a fisurarse, corrigiendo los posibles desperfectos en su morfología y creando la seguridad de que los esfuerzos de carga se siguen repartiendo de forma adecuada en las estructuras.

Para hacer posible esta reacción,se encapsulan nanopartículas de óxido de silicio ,un componente incluido en la naturaleza del cemento que permite que esta alteración química sea muy compatible.

Estas apuestas de mejora en materiales son apuestas españolas.Si te interesa puedes seguir leyendo este artículo donde se detallan las soluciones propuestas en otros países.

 

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