La construcción marca España, la mejor credencial de los cinco continentes

La larga experiencia de las constructoras nacionales y la cualificación de sus profesionales constituyen los mejores avales para ganar contratos en el exterior. Hace cuatro años se creó...

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La larga experiencia de las constructoras nacionales y la cualificación de sus profesionales constituyen los mejores avales para ganar contratos en el exterior.

Hace cuatro años se creó el Alto Comisionado para la Marca España cuya labor espromocionar la imagen de nuestro país en el exterior. Nació en un contexto difícil, en plena crisis económica, en el que España necesitaba fortalecer su prestigio en el escaparate internacional, como ha manifestado en varias ocasiones Carlos Espinosa de los Monteros, alto comisionado de la entidad.

Para las constructoras, salir fuera no es algo nuevo, ni impuesto por la coyuntura. Cuentan con larga trayectoria en el extranjero

Este esfuerzo por ganar credibilidad fuera del país, amparada desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, continúa hoy en día y pervivirá, gracias al esfuerzo realizado por muchas empresas de distintos sectores por internacionalizarse y buscar nuevos negocios en otros mercados ante el desplome de la actividad doméstica de los últimos años.

Pero hay sectores para los que salir fuera no es algo nuevo, ni ha venido impuesto por la coyuntura. Es un compromiso implícito en su ADN desde hace años como una estrategia clave de crecimiento y diversificación. El sector constructor español es un ejemplo, ya que desde las décadas de los 70 y 80 lleva invirtiendo en los cinco continentes, y promocionando así la marca España a través de puentes, aeropuertos, trenes, túneles, carreteras y puertos.

En este tiempo no ha habido proyecto ni país que se haya resistido a las constructoras nacionales, que han firmado obras como el Canal de Panamá, inaugurado este año-4.760 millones de euros-, varias autopistas de calado en EEUU y Canadá, o la Terminal 2 del aeropuerto de Heathrow de Londres, inaugurada en 2014, cuya construcción fue liderada por Ferrovial, y a la que se dedicó 3.000 millones de euros.

Uno de los activos más potentes de Ferrovial es la autopista ‘407 ETR’ ubicada en Toronto (Canadá)

La larga experiencia y la alta cualificación de sus profesionales configuran los mejores avales de las constructoras españolas. “Llevan años desarrollando en España metros, alta velocidad y autopistas, lo que les otorga una sólida experiencia, Por ello, son los tres ámbitos donde aportan más valor, y donde han ganado grandes contratos en otros mercados”, subraya Javier Parada, socio experto de Infraestructuras de Deloitte. El directivo recuerda también otro tipo de obras de igual envergadura, como hospitales, colegios y puertos, que también llevan sello español, “aunque éstas tienen menos visibilidad o no se les da tanta publicidad como, por ejemplo, el AVE Meca-Medina”, señala. Parada recuerda, por ejemplo, la larga experiencia de OHL en el ámbito hospitalario. Obra de la constructora propiedad de la familia Villar Mir es el centro hospitalario CHUM, levantado en la ciudad canadiense de Montreal. En los próximos meses se espera que concluyan los trabajos de la primera fase del complejo, que ha supuesto una inversión de casi mil millones de euros. San José es otra de las firmas con varios desarrollos hospitalarios en el exterior.

Manuel Romera, director del Sector Financiero de IE Business School, destaca la capacidad de las constructoras españolas como otro valor diferencial. “Los proyectos en los que se embarcan son de envergadura. Para ello, la capacidad financiera que tienen estas firmas es fundamental, y se apoya en un pool de bancos tanto internacionales como nacionales, que les facilitan financiación”, explica Romera. Y el directivo añade que “es alto su rating de credibilidad porque el crédito para estas obras está bien gestionado, a través de distintos vehículos, como la deuda estructurada”.

Valores que suman

La creatividad y el nivel de innovación configuran otras importantes bazas diferenciales de la construcción española, en opinión de Romera. “Todo ello hace una suma de factores con los que la marca España en cuestión de infraestructuras goza de prestigio en todo el mundo”, destaca este experto. “Y el precio que son capaces de ofrecer nuestras empresas es realmente competitivo”, añade.

Obras de construcción del túnel Inside Legacy (Australia), una de las obras de referencia de Acciona en el escaparate exterior.

Más de la mitad del negocio de ACS, Acciona, OHL, Sacyr, FCC y Ferrovial se encuentra en otros mercados. Configuran el grupo de los primeros espadas de la construcción nacional, y las integradas en la patronal Seopan. La asociación engloba una docena de grupos y 73 empresas dedicadas a la construcción y gestión de infraestructuras públicas. El conglomerado mueve un negocio de 80.000 millones de euros y emplea a más de 470.000 personas.

“Los proyectos que han concluido o que se encuentran en fase de desarrollo son equiparables a los realizados por empresas de otros países”, destaca Parada. Deloitte edita cada año un ránking con las 50 mayores constructoras en Europa, donde la primera posición es para la francesa Vinci, con una facturación de 38.518 millones de euros en 2015, seguida por ACS, con 34.925 millones. Ferrovial, Acciona, FCC y OHL están dentro de las 20 primeras posiciones, y Sacyr ocupa la 28.

La creatividad y la innovación son dos valores de la ingeniería española muy apreciados

Desde que en el año 2007 el grupo ACS se convirtiera en el accionista de referencia de la constructora y concesionaria alemana Hochtief -supera ya el 70% de las acciones- su presencia en el panorama exterior se ha incrementado notablemente, siendo EEUU y Australia sus principales fuentes de ingreso. Algunos de los trabajos de la constructora presidida por Florentino Pérez en los últimos años son varias líneas del metro de Nueva York y varias autopistas en EEUU y Canadá. Ferrovial es igualmente una referencia en suelo norteamericano, especialmente en el ámbito de las autopistas. Precisamente en este territorio cuenta con una de sus joyas: la autopista 407 ETR en Toronto (Canadá). Es uno de los grandes activos exteriores del grupo.

En el apartado de metros, FCC y Acciona pisan fuerte. Hace dos años se inauguró la línea 1 del Metro de Panamá -mil millones de inversión-, en la que FCC participó, junto con otras compañías. A este contrato se sumaron otros, como el de la línea 2 del mismo suburbano -actualmente en construcción-, y el de Lima (Perú), obra en la que participa con ACS, y supone una inversión de 3.900 millones de euros. La empresa presidida por Esther Alcocer trabaja también en la construcción de varias líneas del primer Metro de la ciudad árabe de Riad, con un coste de 6.000 millones. La inversión global de toda la infraestructura asciende a 16.300 millones de euros, adjudicados a otras compañías internacionales.

El agua como negocio

Por su parte, Acciona se adjudicó en 2015 las obras del metro de Quito (Ecuador), por 1.400 millones de euros. La constructora de los Entrecanales tiene distintas infraestructuras en todo el mundo, pero es especialmente en el ámbito del agua donde se lleva la palma. En su cartera destacan varias desaladoras en Oriente Medio, y uno de sus activos de peso: la planta de Adelaida, en Australia.

Acciona es fuerte en el negocio del agua. En su cartera destacan varias desaladoras situadas en Oriente Medio y en Australia

En el tablero internacional juegan también otras firmas, cuyos movimientos contribuyen a hacer marca España.Isolux Corsán, Comsa y San José, integradas en Seopan, cuentan con una cartera internacional de proyectos, que se ha visto incrementada en los años de crisis por la caída de la actividad nacional.

Sin olvidar la actividad de las constructoras de ANCI. La asociación engloba a las independientes, con referencias como Rover Alcisa, Sando, Azvi o Copcisa. La facturación de las 24 asociadas oscila entre los cien y los mil millones de euros anuales.

Concha Santos, directora gerente de la agrupación, explica que “las inversiones exteriores de las firmas de ANCI comenzaron en la segunda oleada de la internacionalización del negocio constructor español, a partir de 2003. Empezaron a ser proyectos puntuales que, poco a poco, abrieron camino a otros. En 2005 la facturación exterior conjunta de estas compañías era de unos 40 millones de euros, y en los dos últimos ejercicios se ha elevado a los 3.000 millones anuales. En la última década, se han contratado proyectos internacionales por valor de 16.000 millones de euros”, detalla Santos.

Las constructoras independientes integradas en Anci ofrecen más cercanía con el cliente

¿Qué valor diferencial aportan las compañías de ANCI? “Cercanía con el cliente”, resume Santos. Explica que “al tratarse de empresas más pequeñas y con menor estructura, hace que sean más cercanas a los clientes que adjudican los proyectos. Esto permite que puedan ajustarse más al precio y plazos establecidos para una obra”. Otra ventaja que otorgan algunas es la especialización. Es el caso de Grupo Puentes, focalizado en puentes. “Ha ganado contratos grandes en este área, en los que ha participado en consorcio con otras compañías, pero también se ha adjudicado licitaciones propias, como un reciente viaducto en Costa Rica”, explica.

Copasa aporta su grano de arena en la obra internacional estrella, el AVE a La Meca, donde participa en varios trabajos. Y Azvi contribuye con su tecnología y experiencia en las obras del tren interurbano que unirá Toluca con México DF.

Proyecto a proyecto, grandes y medianas hacen marca España, con la que han logrado, desde hace décadas, ponerse el mundo por montera.

EEUU y Canadá marcarán la hoja de ruta

No hay mercado que se le haya resistido a la construcción española. En los cinco continentes se levanta una obra con impronta ‘made in Spain’, desde aeropuertos y puertos, hasta carreteras, hospitales, túneles y metros. Por mercados, serán Estados Unidos y Canadá algunos de los que más juego darán a futuro. “Se trata de países con una infraestructura de carreteras que se está quedando obsoleta, y necesitará inversión en los próximos años. La red de autopistas estadounidense data de los años 80, y los dos aspirantes a la Casa Blanca -Clinton y Trump- coinciden en que es prioritaria más inversión para modernizar estas vías, que actualmente no están al nivel de la potencia mundial que es este país”, resalta Javier Parada, socio responsable de Infraestructuras de Deloitte. India y Latinoamérica supondrán otros territorios interesantes, donde quedan oportunidades por explotar. “Pero hay que ir con cuidado a mercados como Brasil, y otros, como China, y valorar las particularidades de cada uno, y sus condicionantes a la hora de invertir en ellos”, añade. Para Concha Santos, directora gerente de ANCI (Asociación Nacional de Constructores Independientes), “uno de los mercados con más desarrollo para las constructoras de la asociación es México. Aporta seguridad jurídica y su Gobierno cuenta con un plan potente de inversión en obra pública para los próximos años”.

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